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Archivo de la categoría: Restaurantes

La Bobia, puxa Asturies!

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La Bobia, puxa Asturies!

Que te pongan un buen restaurante asturiano en La Latina, donde se come de escándalo y a buen precio, con raciones bien hermosas, sidriña, una bonita decoración y servicio majo es un sueño que ha hecho realidad La Bobia. No, no es el mítico bar de los 80, solo han cogido el nombre prestado para esta sidreria asturiana que ya me ha conquistado.

He visitado La Bobia en 2 ocasiones. La primero acabé allí de casualidad tomando algo. En concreto unos tintos de verano y unas patatinas al cabrales (3,4€ media ración y 5,2€ la completa). Pedimos media ración y cuando el camarero las trajo a la mesa pensé que era la grande, ¡no digo más! De sabor, espectaculares. Para empezar, las patatas son de verdad, nada de congeladas, y la salsa de cabrales es una pasada. A mí me pierde el queso y cuanto más fuerte mejor, así que las disfruté como una enana. Eso sí, debo recomendaros que, si las pedís, que sean solo las patatas como hicimos aquella tarde o pedid también pan porque el cabrales inundará vuestra boca y no podréis saborear nada más.

Patatinas al cabrales y tinto de verano. La Bobia

Patatinas al cabrales y tinto de verano. La Bobia

Para la segunda visita fuimos a propósito a cenar. Éramos 3 y pedimos todo para compartir, comenzando por una botella de sidra Cortina (3,95€). De precio a mi me resultó un chollo pero mi acompañante asturiana dice que, en comparación con Asturias, es cara. No sufráis que aquí no vais a tener que escanciar, ya lo hace un escanciador eléctrico. Es un puntazo pedir la sidra por lo buena que está y lo bien que entra pero también porque todo el mundo se te queda mirando cuando ven la botella con ese artilugio. Cuidado no le pilléis el gustillo a darle al botón del escalfiador porque es veo sin sidra en 15 minutos – y sube rápido-. Y no, no hace falta llenar el vaso hasta arriba. El escalfiador sirve la cantidad justa y necesaria por vaso.

Para cenar tomamos una ración de croquetas de cabrales, nueces y pasas (7€, 6 croquetas) que estaban de vicio. El sabor no es tan fuerte como con las patatas pero vaya si se nota; media de chorizo a la sidra (4,9€ media, 7,5€ completa), que no estaba nada mal pero tampoco nos conquistó; y el plato estrella de la noche: un cachopo (18€).

Cachopo con bolígrafo para que apreciéis el tamaño. La Bobia

Cachopo con bolígrafo para que apreciéis el tamaño. La Bobia

Al cachopo le voy a dedicar un párrafo a parte porque se lo merece. Señoras y señores: no se vayan de La Bobia sin pedirlo. ¡Es obligatorio! Y siempre para compartir porque es gigantesco -como todo buen cachopo debe serlo-. Esta receta está de moda, he comenzado a verla en muchos programas de cocina y restaurantes. Consiste en dos filetes de ternera empanados -golpeados previamente para estirarlos y que alcancen ese tamaño- rellenos de jamón y queso, o cecina y queso ahumado de Pria como hacen en La Bobia. Una pasada de bueno, la carne tierna, el queso fundido…Cada bocado es para llorar. De hecho, no pudimos acabarlo y sobró un pedazo que nos dio pena dejar en el plato pero es que era imposible terminarlo.

En su carta podréis encontrar muchas otras especialidades asturianas como fabes, arroz con pixín (es decir, pollo), parrillada para compartir, gazpacho de manzana verde, tortilla asturiana y un largo etc. Ya os adelanto que caerá una tercera visita en breves para comer esas fabes y catar alguno de los postres, como el típico arroz con leche.

El local es una preciosidad. Todos los detalles evocan Asturias y su gastronomía, como por ejemplo, las paredes llenas de botellas de sidra o los grandes barriles al fondo del local. Y madera, mucha madera,  de modo que con los tonos verdes consigue de algún modo llevarte hasta el norte. Y la terraza es un gustazo: resguardada por el lateral de su edificio vecino, y decorado con un colorido mural, es bastante difícil encontrar hueco. El servicio fue en ambas ocasiones rápido, atento y muy amable.

La Bobia se encuentra en C/San Millán, 3 (metro La Latina, L5, o Tirso de Molina ,L6). Abierto L-J de 12:30 a 23:30h. V-S de 12:30 a 0:30h. Tel: 917 37 60 30.

Os garantizo que saldréis de allí gritando “Puxa Asturies!”.

¡Un mordisquito de La Glotona!

 

La Revoltosa, un menú del día para comer como en casa

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La Revoltosa, un menú del día para comer como en casa

Escondida en la tranquila y poco transitada Plaza del Rey, La Revoltosa ofrece un menú del día casero para chuparse los dedos por poco más de 10€. Esta neo-taberna para gatos os conquistará con cada bocado, el buen trato y un local bien majo. ¡Fichadlo y a comer!

Era un lunes de esos de agosto en los que nos hemos visto a más de 40º a las tres de la tarde y La Glotona había quedado para comer en La Revoltosa. Muerta de hambre, sed y calor nos adentramos en el restaurante, elección y recomendación de mi amiga Emma a la que voy a tener que fichar como colaboradora (es que lo borda la niña con sus descubrimientos).

Un rápido vistazo a la pizarra del exterior con el menú del día y ya sabíamos lo que queríamos:

Primeros:                                                            Segundos:

Revuelto de setas                                                     Chuleta de aguja de cerdo
Salteado de verduras                                              Pavo con salsa de naranja
Crema de brócoli                                                     Rodaja de pez espada a la plancha

De los primeros tomamos el revuelto de setas y el salteado de verduras. Ambos caseros, con un toquecito especial como en el caso del salteado de verduras que llevaba soja y le daba un puntito estupendo. Era muy variado, para nada de los preparados y riquísimo. De los segundos, el pavo con salsa de naranja, que nos dejó estupefactas con lo bueno que estaba. La salsa era una maravilla que casaba con la suavidad del pavo y, atención, acompañado de unas buenas y caseras patatas fritas. Todo en cantidades bien hermosas.

De entre los postres nos quedamos con el yogur con mermelada de frambuesa. Todo esto más pan y bebida, 10,2€.

Insisto: comida casera, contundente, lugar tranquilo, servicio maravilloso…¿Hace falta más para convenceros?

Aún así, la carta es para tener en cuenta también -volveré sin duda para probar el Orinal de pollo empanado con kikos, sus bravas, las croquetas, la ensaladilla con aroma de trufa o la cazuela de albóndigas de la abuela. Podéis ver todo en su web.

Ahorradores, atentos: en barra o antes de las 14h. cuesta 9,20€. Eso sí, en terraza sube a los 11,9€. Y si queréis saber qué os espera a la hora de la comida, podéis cotillear su perfil de Facebook porque lo cuelgan casi a diario.

Interior de La Revoltosa

Interior de La Revoltosa

Se llaman a sí mismos neo-taberna castiza porque recuperan la hostelería tradicional madrileña con las tapas, el menú del día, las cañas…Su interior mezcla un aire industrial y ecléctico, porque cada silla y mesa es de su padre y madre, por no hablar de las dos columnas en medio del restaurante, el montón de sartenes colgando sobre la barra con el nombre de La Revoltosa, las pizarras…Una pared de ladrillo, otra de azulejos…En fin, que mola. Además el trato con nosotras fue estupendo, rápido y amable.

La Revoltosa está en Plaza del Rey, 4 (metro Banco de España, L2 y Chueca, L5). Tel: 91 531 90 96. Abierto L-V de 8 a 02h. S-D de 11 a 02h. WEB.

Esta taberna se la recomiendo a todos los gatos de Madrid y a quienes no cuentan con ese honor pero les gusta el buen comer y los platos preparados con cariño.

¡Un mordisquito de La Glotona!

Pez Tortilla, croquetas y…¡tortillas!

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Pez Tortilla, croquetas y…¡tortillas!

Cuando oyes hablar de Pez Tortilla lo primero que te llama la atención es la sencillez de su carta. Básicamente se reduce a tortillas de patata, croquetas y una extensa lista de cervezas. Y para de contar. ¿Arriesgado? Sí, pero es que no se necesita más cuando lo que hacen está tan bueno y es de calidad.

En una gran pared de pizarra situada tras la barra se encuentran las especialidades del día, lo que está (o ha estado) hasta el momento en cocina. Su carta recoge alguna cosita más pero creo que lo mejor es fijarse en esta pared y decidir.

De hecho, la noche que cené allí con una amiga la cosa andaba floja de género en cuanto a tortillas: el día había sido bastante ajetreado y solo estaban sacando tortilla de patatas con cebolla caramelizada y la de queso brie trufado y jamón. No nos importó ya que al ser dos tampoco íbamos a pedirnos 1 pincho de cada una de sus tortillas (que son 7 distintas en total y podéis consultar en su web), así que nos conformamos y…¡qué delicia de tortillas! Ambas poco cuajadas pero sin ser líquidas, para nosotras estaban en su punto justo y perfecto. La de cebolla caramelizada puede sonar simplona pero nada más allá de la realidad: una maravilla, suave, con el toquecito dulce idóneo…Genial. Y la de queso brie ni os cuento. Yo, que soy un ratón, la disfruté como una enana. Sobre todo al pillar los cachitos enteros de brie. La catamos recién hecha y es estupenda de verdad. Por cierto, el pincho son 3€ y la tortilla completa, 15€.

En cuanto a las croquetas, estaban todas menos las de calabaza y piñones. El dúo de croquetas cuesta 2€ y la ración 7€, en la que puedes mezclar hasta cuatro tipos de croquetas, así que nos quedamos con esta opción y, como entran 8 unidades, escogimos las croquetas de trufa y boletus; de jamón; de puerros con cecina y las especiales de la semana que eran gambas al ajillo. Todas me parecieron deliciosas, con una bechamel estupenda y los sabores muy reconocibles pero me quedo con las de boletus y trufa y, ante todas ellas, con las de gambas al ajillo. No sé qué tiene ese plato en versión croqueta pero me pierde y además, aquí se notaba el puntito picante del ajillo. ¡De 10!

Ración de croquetas de Pez Tortilla

Ración de croquetas de Pez Tortilla

En cuanto a las cervezas, tienen para aburrir y muchísimas del tipo Ale como la Dark Horse Amber, la Socarrada de Valencia; Pale Ale como Anchor Liberty Ale o la americana de trigo Blue Moon.

Pizarra del Pex Tortilla

Pizarra del Pez Tortilla

El local es sencillo y chiquitito, así que no esperéis hasta muy tarde para ir porque se llena. Las mesas son altas, blancas y con taburetes excepto una pegada al escaparate. Una pared está llena de cuadros y fotografías y en la opuesta se encuentra la barra y la pared-pizarra en la que veréis los platos. El servicio es amable, simpático aunque un poco despistado a la hora de tomar nota (también entiendo que se debía a que había mucha gente y la camarera estaba sola). Aún así no tuvimos ningún problema y todo salió rodado.

Pez Tortilla se encuentra en C/Pez, 36 (metro Noviciado, L2, o Callao L3 y 5). Abierto L-J de 18 a 02h. V de 18 a 02:30h. Y S de 12 a 02:30h. Domingos cerrado. Tel: 653 91 99 84. WEB.

En su web hay una frase que me encanta:

“Hay dos tipos de personas en la vida, los que les gusta la tortilla de patata poco cuajada y los que no tienen ni puta idea de la vida.”

No tengo más que añadir salvo ¡viva la tortilla de patatas y las croquetas! Y larga vida al Pez Tortilla, que mientras siga preparando así de bien dos de mis platos favoritos me tendrá como clienta asidua.

¡Un mordisquito de La Glotona!

P.D: reseña dedicada a mi amiga Aroa, quien me acompañó a descubrir este lugar y que se lee todos y cada uno de los post. ¡Mil gracias! 🙂

Berlín: más que salchichas

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Berlín: más que salchichas

Confieso que llegué a Berlín y lo primero que dije fue: “Esta noche cenamos currywurst, ¿no?”. Lejos del tópico de que en Alemania no hay más que cerveza y salchichas, es que son dos alimentos que se encuentran en todos lados. hasta en la carta de hoteles de 5 estrellas (os lo aseguro) y están de vicio. Pero hay muchas más opciones que, como ya adelantaba en el post sobre Praga, La Glotona reúne en este recopilatorio para saber dónde comer en Berlín. Pasen y disfruten.

Curry 36, comida callejera

Primera palabra que debéis memorizar antes de ir a Alemania en general y Berlín en particular: Currywurst. ¿Que qué es? Una salchicha Bratwurst troceada servida con salsa de tomate y curry. Vale. Así dicho suena simplón a más no poder pero creedme, está de rechupete. Allí les gusta tanto que hasta hay un Museo del Currywurst. Nosotros nos topamos con el puesto de Curry 36, un lugar súper típico y lleno de alemanes haciendo cola (primera buena señal).

Nos hicimos cada uno con una bandejita de currywurst con salchicha, la particular salsa, mayonesa y patatas (1,7€, + 1,6€ las patatas y 0,3€ la mayonesa). Para beber, refrescos y cervezas grandes que no llegaban a 2€. También probamos los Rostbratwurst, perritos calientes hechos con salchicha en un bollito de pan (2€ aprox.).

Y para comerlo no hay asientos. Solo unas mesas altas metálicas en las que todos comparten sitio. Una experiencia.

Curry36 se encuentra junto a la estación Zoologischer Garten, en Hardenberg Platz 9 (10623 Berlín). Abierto todos los días de 9 a 05h. Tel: 030 31992992. Web de Curry36.

Hopfingerbräu im Palais, junto a la Puerta de Brandenburgo

Para estar en una zona tan turística no resulta nada caro y además se come muy bien y buena cantidad. Os recomiendo el patio interior, tranquilo y mono. Para comer nos decidimos por Currywurst a la Palais (9,8€), Leberkäse asado -carne con huevo frito y ensalada de patata-(11,5€), costillas de cerdo con salsa barbacoa (10,5€) y pasta al pesto con verduras (9,2€).

Para beber, cervezas grandes (Hopfinger Naturtrüb de 0,5L, 4,5€) y una cerveza Weibe con mango (de 0,5L por 4,5€). Resulta que es típico de Berlín mezclar un poquito de néctar o sirope de frutas con la cerveza. La encontraréis con maracuyá, fresas, frutas del bosque, piña…Es como beber zumo con un toque cervecero.

Hopfingerbräu im Palais está en Ebertstraße 24 (10117 Berlin, Alemania). Echad un vistazo aquí.

Vapiano, un concepto innovador

Lo curioso es que la innovación aquí no está en la comida. De hecho, es un restaurante italiano. Lo chulo está en el modo en que pides y pagas la comida. Nada más llegar, en la planta inferior, entregarán a cada comensal una tarjeta similar a una de crédito. ¡No la perdáis de vista porque la necesitáis! Con ella ordenaréis vuestra comida, la bebida y luego tenéis que devolverla en caja para que os cobren. Cada tarjeta ha memorizado vuestra selección, de modo que si sois un grupo y queréis cuentas separadas, esto va estupendo para pagar cada uno lo suyo. Y si no, pedís todo junto y listo.

Sobre el restaurante en sí, os comentaba que es un italiano pero “dividido”. En la planta superior veréis una barra dividida en puestos, al estilo mercado de San Antón, solo que todos pertenecen al mismo restaurante y cada uno está especializado en un plato. Así pues veréis el de pizzas, el de rissottos, el de pastas…En cada uno podéis pedir también la bebida y los postres son el la barra del fondo. Os dejo su carta online.

Nosotros nos decidimos por las pizzas y acertamos de pleno: ¡enormes, deliciosas y geniales de precio! Cayeron una pizza Capricciosa (8,9€) con champiñón, jamón, aceitunas, alcachofa, tomate y mozzarella; una Calzone (7,9€) con peperoni picante, jamón, champiñón, tomate y mozzarella y cerrada, claro; una Tropicale (7,9€) que es la típica Hawaina; y una Americana (9,9€) con peperoni picante, salchicha, tomate y mozzarella.

Vapiano está en Augsburger Straße 43 (10789 Berlín, Alemania). Abierto de L-S de 10 a 01h. Y los domingos hasta las 00h. Tel: WEB

La terraza del hotel 5* Radisson Blu

Currywurst de HEat

Currywurst de HEat

Os decía al principio que hay currywurst hasta en los hoteles. Hotelazo en este caso. Fue pura casualidad que acabáramos comiendo en la terraza del restaurante del hotel 5 estrellas Radisson Blu, llamado HEat. Ubicado frente a la catedral de Berlín y junto al río, su terraza nos conquistó desde el primer minuto. Tranquilizad al bolsillo: el currywurst -que fue lo que pedimos- cuesta solo 9,9€. Eso sí, con una salchicha, con dos son 12€ aprox. La salsa que lleva estaba e.s.p.e.c.t.ac.u.l.a.r. Y para colmo nos atendió un camarero que sabía español más majo que las pesetas. Por cierto, no os marchéis de allí sin entrar un momento al hotel…vais a flipar con la sorpresa que esconde en su interior.

El Radisson Blu de Berlín está en Karl-Liebknecht-Straße 3 (10178 Berlín, Alemania). Tel: +WEB

No puedo olvidarme de los bretzels. Hay puestos en cada esquina y todas las panaderías los tienen alrededor de los 2€. No sé qué es pero me supieron a gloria: saladitos, esponjosos y sabrosos.

Pretzel

Pretzel

Mi última recomendación es que organicéis vuestra visita a Berlín lo mejor posible. La nuestra fue muy breve, así que nuevamente necesitábamos ver todo lo esencial rápido. Escogimos en esta ocasión los tours de ¡Viva Berlín! Os dejo su web con toda la info y espero que, si vais, os toque Elia como guía porque es fenomenal y una auténtica entusiasta de la ciudad.

NOTA GASTRONÓMICA CURIOSA: donde en su día estuvo el despacho de Hitler hoy hay un restaurante chino. Prueba gráfica:

Restaurante chino, ubicado donde se encontraba el despacho de Hitler

Restaurante chino, ubicado donde se encontraba el despacho de Hitler

Y si queréis ver el mármol rojo que cubría las paredes del gigantesco despacho solo tenéis que bajar a la estación de metro Mohrenstraße, al ladito del restaurante en cuestión.

No dejéis pasar la oportunidad de conocer Berlín si podéis. Esta ciudad tiene mucha historia, buena gente y una comida tremenda.

¡Un mordisquito de La Glotona!

Steak ‘N’ Shake Madrid

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Steak ‘N’ Shake Madrid

A ver cómo puedo definir qué es Steak’n’Shake. Es más que una cadena de comida rápida, con mucha más calidad en su producto y un servicio mil veces mejor. Es bonito. Es sencillo. Es contundente. Y sus batidos son un escándalo. El primer local de esta franquicia que llega a la península está en Madrid y sí, me ha convencido.

Hamburguesa Guacamole, patatas y refresco

Hamburguesa Guacamole, patatas y refresco

Comencemos con las hamburguesas y, en concreto, con la que para La Glotona fue la más apetitosa de todas: la Bacon Lovers (7,95€). Lleva dos steakburgers de carne de vacuno, lonchas de queso americano, bacon, ketchup y mayonesa. No sé si fue ese maravilloso bacon crujiente pero a mí me chifló. Una deliciosa y gran sorpresa porque ya veréis que el tamaño no deja nada que desear.

La medalla de plata al sabor se la llevó la Guacamole (7,95€). Lleva dos steakburgers, lechuga, tomate, cebolla roja, queso pepperjack, mayonesa Chipotle y, sí, ¡guacamole! Unos ingredientes que casan divinamente y la hacen estupenda.

La Signature Burger (8,45€) es su buque insignia. Se compone de hamburguesa de carne de vacuno, queso americano fundido, lechuga, pepinillos, tomate, cebolla y ketchup. De la carne nos cuentan que está certificada como orgánica sin conservantes, ni hormonas, ni antibióticos. Lo cierto es que el tamaño es mucho mayor que el de sus hermanas.

Y una de las propuestas más originales no por su sabor si no por la forma de servirla es la The Original Double ‘n Cheese (5,95€). Lleva lo mismo que la anterior pero…¡te dan dos! Y con dos steakburgers cada una, por supuesto. Vosotros decidís si la pedís para compartir o no.

Las patatas fritas tampoco se quedan atrás. Tenéis las de toda la vida, con cheddar, parmesano, cheddar y bacon, etc. Mis favoritas fueron las cheddar, aunque pringosas, buenísimas. Desde 1,95€ hasta 4,5€, dependiendo del tipo y el tamaño.

No podéis visitar el local y no probar sus batidos. Me conquistó el de Speculoos (una galleta hecha con mantequilla y sabor a canela) y el de Oreo. Los tienen de fresa, vainilla, mango, plátano, chocolate, chocolate y menta…El pequeño a 3,95€ y grande a 5,45€ si es de los clásicos; y los demás a 4,95€ el pequeño y 6,45€ el grande.

Batidos de Steak N Shake

Batidos de Steak N Shake

Además, nos contaron en petit comité que van a comenzar a servir desayunos en breves. Viniendo de Estados Unidos os podéis imaginar cómo serán: huevos fritos, bacon, salchichas, tortitas…Todo muy potente para comenzar el día a lo grande.

El sistema para pedir es diferente también: pides en la barra de la primera planta al fondo, pagas y puedes ir a sentarte. Los camareros te servirán cuando esté todo listo.

La cadena lleva funcionando desde 1934 con sus hamburguesas, patatas y batidos, los cuales galardonó en su momento la guía gastronómica ZAGAT. Cuando probéis el batido de Speculoos, me contáis si lo merecen o no.

Steak ‘N’ Shake se encuentra en Plaza de Canalejas, 3 (Esquina Carrera de San Jerónimo). Abierto de L-J de 08 a 24h. V-S de 08 a 02h. Facebook.

¿Que lo de beber un batido mientras comes una hamburguesa no te convence? Es que no lo has descubierto aún 😉

¡Un mordisquito de La Glotona!

Praga, ciudad de cuento y gastronomía para contar

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Praga, ciudad de cuento y gastronomía para contar

¡Hola glotoncillos!

Parece que no me he ido porque La Glotona ha seguido publicando pero…en realidad me he escapado de Madrid un par de semanas. Ya estoy de vuelta y sí, os lo voy a contar al estilo de años anteriores como en el caso de Menorca o París: con un recopilatorio. La ciudad protagonista en esta ocasión es Praga y en un par de semanas tendréis un especial de Berlín. ¡Desabróchense los cinturones y comer!

Por cierto, al final del artículo os dejo una sugerencia para ver en la ciudad en poco más de 24 horas 😉 Y un último detalle importante para leer el post: 25ck (coronas checas) equivalen a 1€.

Pivnice Stupartská 1869

La primera noche en Praga estábamos más perdidos que un pulpo en un garaje. Nos habían hablado de un par de sitios pero nos quedaban muy lejos y por casualidad nos topamos en la Plaza de la Ciudad Vieja -maravilloso lugar- con un español que nos mandó al Pivnice Stupartská 1869. Si estás leyendo esto, Rafa, bendito seas porque ¡vaya restaurante! Con una carta de cervezas inmensa y platos típicos checos, barato, abundante y riquísimo.

De entre las cervezas cayeron una Gambrinus nefriltrovany -sin filtrar- y una Gambrinus nepasterizovany – sin pasteurizar- porque resulta que son fabricantes de ella. Mejor la primera pero estupendas ambas. Cuidado con los tamaños que aquí lo normal es servir 0’5L de cada una… Si no os apetece cervecear, optar por una Mirinda de naranja, un refresco que antes se encontraba en España y similar a la Fanta.

Para comer: Salchichas cocidas en cerveza negra (105ck), salchichas auténticas y muy diferentes, probad; sopa de goulash en cazuela de pan (110ck) -guiso de ternera y patata un pelín picante, en este caso con más caldo por ser sopa-, riquísima y potente. Si os acabáis la cazuela de pan sois unos auténticos glotones; pollo empanado con ensalada de patata (199), nada fuera de lo común pero la ensalada es una maravilla y 1 kilo de codillo asado (240ck). Mención especial para este codillo porque nos enamoramos de él. Sí, lo hacen asado y es mil veces mejor, y tremendamente jugoso. Querréis chupar los huesos, lo advierto. Y la combinación con mostaza es para importarla aquí. La otra salsa es de rábanos y pica mucho -de verdad, mucho-. Ni la toquéis.

El local cuenta con dos plantas. Bajad y encontraréis tanques de maceración y una sala súper acogedora. La cena salió a unas 250 coronas checas por cabeza, 10€ al cambio. Un chollazo.

Pivnice Stupartská 1869 se encuentra en Calle Stupartská 9 (Praga). +420 222 314 308. WEB. MAPA.

Zlatá Lyra

Ubicado también en el centro con cocina checa, buen precio y rapidez en el servicio, Zlatá Lyra nos lo recomendó nuestra guía por Praga, de quien os hablo más abajo. Aquí volvieron a aparecer las cervezas y para comer un guiso de goulash -ternera, patata, salchica asada, y albóndigas de harina (220ck). Picantito pero esta vez con más carne al no ser sopa y pan cocido-, salchicha (la encontraréis en una carta aparte, especialidad de la casa y riquísima), lomitos  de cerdo con crema de leche con arándanos y albóndigas de harina (220ck). Resulta que es típico checo y la salsa es de las de mojar pan. Para La Glotona, pato horneado con jengibre y comino, con chucrut, albóndigas de patata y cebolla frita (250 ck). Alucinante y super jugoso el pato. Por cierto, tienen carta en español 😉

Zlatá Lyra está en Michalská, 11 (Praga). Abierto de 10 a 23h. Tel: +420 224 233 535. G+. MAPA.

Stará Praha

Aquí acabamos de pura casualidad, yendo río arriba como quien dice. Nada más poner un pie dentro nos quisimos quedar: personal súper amable y decoración 100% acogedora, como si de una cabaña del bosque se tratara. En aquella ocasión optamos por…¡sí, cervezas! Ojo, 38ck la cerveza pequeña -no llega a los 2€ y es bastante más que una caña-. Y para comer el “Old Bohemian Square Meal” (219ck) que, suponemos, se trata de un plato para campeones de la zona de Bohemia compuesto por chuletas de cerdo, carne ahumada, salchicha, repollo y albóndigas checas de pan y patata. Si esto te deja con hambre es que eres un pozo sin fondo. También tomamos queso frito (139ck); pollo asado (159ck); y una ensalada (119ck) con pollo, tomate, pepino, cebolla, pimiento, etc. para La Glotona porque no, yo no podía más con tanta carne.

Stará Praha está en Vitezná 11 (Praga). Abierto de 9 a 23h. Tel: +420 251 510 217. WEB. MAPA.

Por cierto, en República Checa se deja en 10% de propina. Atentos a los tickets y comprobad que no está incluida en lo que os cobran porque se rumorea que algunos lo hacen. Si todo está bien, dejadles propina 😉

Los Trdelnik callejeros de Praga

Trdelnik callejero

Trdelnik callejero

En nuestro primer paseo por la ciudad reparé en cuantísima gente iba comiendo una cosa con forma cilíndrica por la calle. Claramente era un dulce y no tardamos en descubrir que el centro de Praga está lleno de puestos callejeros que venden los Trdelnik, un dulce que consiste en una masa de harina que se enrolla en unos largos palos de madera para darle forma y, sin quitarla de ellos, se hace poco a poco sobre brasas o carbón. Luego, se cubre de azúcar, canela y nueces. Y si quieres te lo rellenan de Nutella o mermelada. Nos gustó mucho el puesto de Old Czeck Traditional porque está de camino a la Torre de Astronomía y abrian hasta tarde. Además del precio, 60ck ó 70ck rellena.

Encontraréis el Old Czeck Traditional en la calle Melantrichova, en una esquina a mano derecha yendo hacia la torre. No hay pérdida.

¿Y cómo vimos Praga?

Pasamos menos de 48 horas en la ciudad, de modo que necesitábamos ver TODO en un solo día. ¿¡Por dónde empezar!? Pues por los tours White Umbrella. Por la mañana nos hicimos el free walking tour de Praga y por la tarde el tour del castillo, de modo que nos vimos la ciudad enterita. O al menos lo indispensable. Y acompañados en todo momento de Paula, una chica más maja que las pesetas que nos guió por la ciudad y su historia. Una maravilla.

Y eso es todo. Lo cierto es que para lo poco que estuvimos nos cundió mucho aunque nos quedamos con ganas de más Praga. Excusa perfecta para volver pronto.

¡Un mordisquito de La Glotona!

Hattori Hanzo, Izakaya japonesa en el centro madrileño

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Hattori Hanzo, Izakaya japonesa en el centro madrileño

Si me preguntaran cuál es mi comida favorita fuera de España contestaría sin dudarlo que la japonesa. Mi fanatismo llega a tanto que igual tengo un problema. Un problema delicioso que ha ido a más gracias al restaurante Hattori Hanzo, la primera Izakaya -taberna japonesa- auténtica de España. Y no, aquí no hay sushi pero no lo vais a echar de menos.

Comenzamos la comida con un aperitivo de judías. Así sin más y presentadas en su vaina. Se abren con la manita y hale, para dentro las judías como si fueran caramelos. Curioso, rico y muy sano.

De la carta nos quedamos con un bollo de pan al vapor llamado Yakisobapan (6.50 €) con yakisoba de cerdo, beni-shoga y katsuobushi. El panecillo en sí es todo miga, jugoso y la carne de cerdo del interior le da todo el sabor. Nos recordó a una hamburguesa, la verdad.

Luego optamos por compartir tres brochetas (Kushiyaki) diferentes: una Sake Saikyoyaki (3,8€) de salmón marinado en miso blanco dulce de Kyoto; una Nasu Miso Dengaku (3,4€) de berenjena asada con miso rojo y sésamo; y una Yakitori/Negima (1,8€) de pollo de corral con salsa yakitori y shichimi togarashi. Todas buenas pero sin duda la última la mejor y más sabrosa.

Brochetas (salmón, berenjenas y pollo)

Brochetas (salmón, berenjenas y pollo)

Y para rematar la parte salada pedimos una Hiroshimayaki (14,9€). Atentos porque es una fina tortilla japonesa (similar a la francesa pero tipo crêpe) presentada con forma de colina bajo la cual se esconde un “Okonomiyaki de 3 capas y Yakisoba”. Así para entendernos, eran tallarines salteados con verdurita y trocitos de cerdo. Encima de la tortilla iban dos salsas, alga nori en polvo y negi. Por lo que más queráis: ¡pedidla! Espectacular de principio a fin. No quedó nada en el plato y eso que fue el último en llegar. Una mezcla de sabores deliciosa y que aún no conocéis.

Hiroshimayaki

Hiroshimayaki

De postre no pudimos evitar la tentación y tomamos DIY Matcha S’mores (8,8€). Te ponen en la mesa una pequeña mini barbacoa japonesa y una bandeja con galletas, malvaviscos -o marshmallows- y chocolate infuionado con matcha (del maestro chocolatero Ricardo Vélez, Moulin Chocolat). Así que de repente te ves con los malvaviscos sobre las llamas hasta que quedan dorados y blanditos para ponerlos sobre las galletas y un poquito de chocolate por encima. Vaya bocado…Lo del chocolate es una locura de lo bueno que está. Y sí, todo bien dulce.

Para beber no fuimos nada atrevidas: agüita. En la carta veréis varias cervezas y refrescos japoneses, té verde, etc.

El local es una pasada. Nada más cruzar la puerta has entrado en Japón. El comienzo del local recuerda a los puestos de comida callejeros que se pueden encontrar en la ciudades y al fondo está la Izakaya, con mesas bajas a la japonesa. Una pena que no nos sentaran aquí, pero al ser dos nos colocaron al principio. El servicio es muy amable y atento.

Hattori Hanzo se encuentra en C/Mesonero Romanos, 17 (metro Gran Vía, L1 y 5). Abierto de M-J de 13:30 a 16:30 y de 20:30 a 00:30h. V-S hasta la 1:30h. D de 13:30 a 16:30h. Tel: 91 786 57 80  y 606 282 608. Para reservas el 662 945 359 (L-D de 10:00 a 13:30 y de 17:00 a 22:00). WEB.

Además, se convierte de 17 a 20h. en una pastelería japonesa llamada Panda, la cual tengo unas ganas locas de probar. Ya os contaré.

¡Un mordisquito de La Glotona!

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